- TORILES.COM
- LIC. ALFREDO FLÓREZ G.
- +52 5520 96 9022
Isaías López realiza una faena al relenti; Daniel Prieto, todo entrega.
Qué emoción provoca el temple cuando, desde el cité, comienza a gestarse ese olé largo en la garganta y termina como un resorte que te proyecta del asiento.
El debutante con caballos, Isaías López, fue la muestra de lo que se le ha visto desde niño: ideas claras, toreo sabroso y un temple privilegiado.
Con -Coqueto-, No. 216, con 411 kgs, mostró ganas y actitud. Recibió a su novillo con más deseos de ser que con astucia, ante un toro que no puso las cosas fáciles.
Pelea de bravo en el caballo, en un gran puyazo de Memo Cobos.
En el quite, entrega y emoción en las chicuelinas llenas de clase, que remató con una media que supo a otras épocas del toreo.
Ya con la muleta, el de Santillán embestía sin entrega, pero Isaías decidió iniciar con un afarolado de pie para después lidiar con inteligencia, alargando la embestida.
Con gran madurez pidió que callara la música, lo cual denota que busca llenar con su toreo la plaza.
Ante la poca colaboración del novillo decide hacer labores de aliño, lo cual hace con precisión y mucha torería, evocando un torero que ya poco se ve y, sobre todo, poco aprecia el buen aficionado.
Pinchazo y estocada delantera para recibir una fuerte ovación en el tercio.
Pero lo bueno de verdad vendría con -Gondolero-, No. 196, 394 kgs.
Larga cambiada al precioso cárdeno para después hacerse de él, rematando con media verónica.
Después del brindis al maestro Arturo Macías se fue a los medios para recibir con una trébolera de rodillas; ya de pie, le ligó una tanda de mucho sabor por el lado derecho. Sin embargo, el novillo comenzaba a irse a menos muy temprano. Aun así, Isaías logró tandas muy templadas por ambos lados.
La pelea de gallos fue el fondo musical de una faena de mucho sentimiento, valor y entrega, y sobre todo un fondo torero diferente, con un novillo que recordó aquel toro mexicano que iba de menos a más.
Emoción en los tendidos y por parte de todo aquel que conoce a Isaías; pero justo frente a nosotros se encontraba el padre del torero, que no cabía de tanta emoción.
Mal con la espada; sin embargo, la entrega de la plaza entera vale más que cualquier trofeo. Vuelta al ruedo.
Abrió plaza Daniel Prieto, quien mostró avances en su toreo sin dejar la entrega como bandera.
Con -Gitano-, No. 213, 462 kgs, bonito novillo pero con presencia de toro, al que recibe de larga cambiada en tablas. Ya de pie no se hizo de la embestida brusca del novillo.
El novillo recargó bien en el peto después de una buena lidia de Aldo Navarro al llevarlo a la jurisdicción del caballo.
Daniel, animoso, cogió las banderillas y realizó la suerte con vistosidad y entrega.
Comenzó la faena con torería y aguante, toreando con alegría, logrando buenos momentos por el lado derecho. Por el lado izquierdo no logró el acomodo debido a la perfección en la colocación que exigía el de Santillán.
La faena terminó por apagarse por la sosería con la que terminó el novillo.
Gran estocada, por lo que hay leve petición de oreja que no se concede; sin embargo, hay una salida al tercio con leves palmas.
Con -El Moro-, No. 206, 382 kgs, lo recibió con cuatro largas cambiadas que remató con una revolera que prendió el ambiente.
Fuerte caída tuvo el picador Rodolfo Villalobos, que hizo mover a los paramédicos dentro del callejón.
Tomó las banderillas e invitó a los aspirantes Kevin García y Carlitos Vera, que cubrieron el tercio con eficacia.
Se fue a los medios a comenzar su faena, en donde realizó un péndulo de mucho aguante, rematando con un templadísimo pase de pecho. Los derechazos fueron templados y largos, siempre dando el pecho, sin dejar de lado la pinturería natural de su toreo.
Con la izquierda logró templar, aunque no consiguió la largura deseada.
Derechazos rodilla en tierra, en los que toro y torero mostraron su mejor lado, que rubrica con un larguísimo pase de pecho.
Terminó su faena en cercanías por el lado izquierdo, intentando siempre agradar sin dejar a un lado esa emoción ya característica en su toreo.
Se fue por derecho en la suerte suprema y logra una estocada de efectos fulminantes.
Fuerte petición al juez, que otorga las dos orejas.
Pedro Andrés Arija mostró un toreo a contra estilo del toro mexicano. Si bien sabe hacer el toreo bueno, la rapidez es un común denominador de su toreo, a diferencia de sus novillos, que con los toques bruscos echaron el freno de mano.
Con -Serenato-, No. 202, 439 kgs, logró un templado saludo a la verónica que remató con una media de pintura.
Gran puyazo de Nono Cobos y extraordinaria brega de Sergio González.
El novillo, de buen estilo, exigía templanza y mucho reposo, pero el novillero, con esas ganas de triunfar, se aceleraba por momentos.
Aun así logró momentos de gran valía, con detalles de gran torería, aun cuando el novillo se apagó.
Se puso pesado con el acero. Leves palmas.
Con -Xalpito-, No. 209, 371 kgs, templadas y tersas verónicas de recibo.
Después de un breve puyazo lo sacó de la cabalgadura con mucha torería, que remató con preciosa larga.
Ya con la muleta, poca fuerza mostró el de Santillán, que tenía buen estilo; sin embargo, esa condición restó lucimiento a las buenas intenciones del vallisoletano, que solo pudo mostrar detalles aislados.
Pinchazo y gran estocada para recibir una cálida ovación.
Ficha técnica: cuarta novillada del serial.
Tres cuartos de entrada en tarde agradable, con pequeñas ráfagas de viento.
Novillos de -Santillán- bien presentados, de buenas hechuras, destacando el lidiado en sexto lugar, -Gondolero-, No. 196, 394 kgs, que recibió los honores del arrastre lento.
Daniel Prieto (grana y oro): al tercio y dos orejas.
Pedro Andrés Arija (Blanco y plata): leves palmas y ovación.
Isaías López (turquesa y oro): al tercio con fuerza y vuelta al ruedo.
Incidencias: Isaías López debutó con picadores con el novillo -Coqueto-, No. 216, con 411 kgs.
Destacaron en la brega Sergio González y Aldo Navarro; en varas, Nono Cobos; y con las banderillas, el aspirante Kevin García.